Siento que un hola es una buena forma de empezar, y sí te lo debería poner en minúscula porque como te dije un par de veces, más allá del significado de la palabra se ve más armoniosa si se escribe con la h minúscula y sé que en este momento recuerdas que suelo pensar en ese tipo de inoficiosas bobadas que igual te roban una sonrisa, y una vez puesta una sonrisa en tu cara bien puedo empezar a contarte cómo van las cosas desde este lado de la pantalla.
Recuerdas que no tuve crisis de los 20s ni de los 30s, pues así como la adolescencia creo que me llegaron tarde y ahora parece que estoy en la crisis de los 40s, peleo mucho con mi pelo, lo mantengo corto y voy más seguido a la peluquería, duré casi dos años con la misma peluquera la cual se fue y ahora mantengo en tentación constante de pasarme otra vez la máquina y dejar de pensar en lo que quiero hacerme, también porque cada vez que voy salgo sospechando que la nueva peluquera no sabe cortar el pelo o solo sabe un corte de pelo que justo no me cuadra y ya perdí el pelo largo que tenía de ventaja para casos de emergencia, pero no me animo a ir a otro lado, mañas que llaman.Volví a conseguir mascota, como era de esperarse me enamoré de esa cuadrúpeda criatura que me acompaña todos los días y algunas noches se anima a calentarme los pies, yo creo que si entiende la mayoría de lo que le dijo porque ha resultado ser un 10 de 10 como confidente, obvio le hablo de ti, probablemente si te ve te reconozca porque le he enseñado tu foto un par de veces, sabe que te gusta el café y que sufres de insomnio pero no crees que lo uno tenga que ver con lo otro y aunque no habla puede llegar a mirarte de manera tal que sabes te está juzgando, en los últimos tiempos me consume la idea de su mortalidad y es así como me fundo en la penumbra de no saber cómo lidiar con su futura ausencia, no te recomiendo estar cerca de mí durante esos momentos.
A pesar de tus advertencias y de muchas otras vi La Tumba de las Luciérnagas, aún no me recupero, no creo que lo haga y no creo que quiera hacerlo, para tu sorpresa lloré durante los últimos 10 minutos de la película, porque sí ahora soy gente que bien puede llorar durante una película sin sentirse culpable por ello maravillas que una buena terapia puede lograr pero no te asustes, aún te puedo dar la mano y protegerte mientras vemos películas de terror.
He vuelto a tener recaídas y me decanto por llenar mis múltiples vacíos emocionales, espirituales y por supuesto carnales con la facilidad de uno que otro acuerdo que se mueve entre one night stand (con derecho a repeticiones) y ser fuck buddies, la única mejora sustancial es que ahora les preparo un café filtrado de buena calidad en caso de que así lo deseen y para tu deleite también llego a preparar uno que otro omelette.
Aunque sé que no es algo para todos recomiendo la experiencia de criar un ser humano, se aprende mucho de uno mismo y del mundo, si se hace bien también se llega a cambiar un montón para bien o para mal dependiendo siempre de quién lo mire, sé que mientras lees esto levantas una ceja y sabes que en ante tus ojos solo lo hago para mal y no cometeré la desfachatez de defenderme o justificarme, que así de mucho he cambiado.
Sigo sumando achaques a mi existencia, como debes sospechar no caigo en la categoría de enfermedades crónicas comunes, estoy más allá de eso y al parecer me muevo en el 10% de esto, un 10% de aquello y un 10 de algo más, en un planeta con ocho mil millones de personas parece que sigo siendo un caso especial por un lado o por el otro y en pro de evitar dramas mejor me quedo con eso de que sigo siendo una persona menos del montón, sé que mi ego es de esas cosas que tanto te gustan.
Te he escrito más de lo que me atrevo a confesarte, pero sé que sabes que lo hago, sabes que se me olvida que no estás y me maldigo por eso, porque eso de maldecir no se me quita y escribirte tampoco, son de esas cosas que no cambian ni si quiera con el tiempo, así como el hecho de que decidas tomarte el tiempo de leer mis cartas solo para reírte un rato de mis atípicos dramas.
Quisiera decirte que estoy bien, pero solo hay días buenos y días no tan buenos, días en los que no estás y a tu recuerdo se le olvida que no debería aparecerse dentro de una que otra canción, quisiera decirte esas cosas que me hiciste prometer que no te diría y por eso termino escribiéndolas dejándolas en otros cuerpos que solo sirven para apagar por momentos mis deseos de romper esas promesas que hice solo por tu paz mental por encima de la mía.
Cierro esta carta como siempre deseándote lo mejor y pon a continuación un par de frases cursis que salen en los piolines de las tías que sirvan para elevar tu ánimo.
