Pamema XXIII
Lu no era fanática de los festivos, sostenía para su disgusto que era hacer en menos días lo que estaba programado para una semana completa, aún así sacaba provecho de ese "tiempo libre" se levantaba un par de horas más tarde, desayunaba con calma, leía, hacía ejercicio, sin pausa y sin prisa, le gustaba disfrutarse sin el afán que la consumía todos los días, este festivo no era la excepción, dormir más de cinco horas tenía su encanto y mientras preparaba el desayuno se dio cuenta que estaba tarareando All that She Wants de Ace of Base, así que preparándose lo peor dijo: Alexa, pley oll dad shi wants de eis of baise, parecía un buen día porque Alexa entendió y obedeció, fue un buen desayuno y Alexa mejoró reproduciendo una tras otra canción de Ace of Base y para cuando había terminado el desayuno y otro capítulo de su libro se sentía con energías suficientes para hacer un poco de ejercicio.
Tomó sus audífonos y decidió seguir escuchando Ace of Base mientras pensaba que quienes no nacieron en los 90s se los perdieron y en el gimnasio como siempre activó la cancelación de ruido, no vaya a ser que un perreo decida colarse entre el mood que tenía en el día de hoy, así que decidió poner en cola canciones que después de Ace of Base la llevaran por el buen camino de la motivación y disfrutar que era un festivo de esos en los que hay poca gente en el gimnasio, y así podría tararear canciones sin que le diera pena.

Muse, Ace of Base, INXS, No Doubt, The Kills, Disclosure, The White Stripes, para tener el ánimo arriba son buenas opciones y se sintió muy bien tararear cada canción entre sus repeticiones, porque algo que había aprendido a hacer Lu era contar repeticiones y tararear a la vez sin perder la cuenta, la música de hoy ayudaba a llevar la cuenta más fácil, porque sentía que hoy estaba conectada con la música y la energía que le corría por las venas así que se dejó llevar; Era una buena señal ver poca gente en las máquinas y en peso libre, eso significaba que el salón grupal que era el que tenía aire acondicionado iba a estar casi vacío.
Fue en el salón grupal cuando en ese día que había empezado muy bien Lu se encontró con su momento trágame tierra que la atormentaría los siguientes días, el salón grupal tenía solo un par de personas, estaba fresco a pesar de que ya estaba "caliente" por el cardio y las series que había hecho decidió hacer la última ronda y con la cancelación de ruido se arriesgo a que Spotify en modo radio le diera energía para los siguientes minutos, Lu había dejado de creer en los placeres culpables, no entendía esa relación proporcional a mayor placer mayor culpa porque Lu no se sentía culpa, menos cuando las endorfinas del placer corrían por sus venas, así que cuando sonó algo de Miss Bolivia lo tarareo igual que lo hizo cuando sonó algo de The Hives y My Chemical Romance, estaba concentrada tarareando, contando series y repeticiones y cuando terminó levantó la mirada al espejo y bajo la luz tenue, se dio cuenta que había solo otra persona y que ella (su crush de gimnasio que había visto solo un par de veces en horarios en los que Lu no solía ir) la miraba de forma más divertida que intensa a través del espejo, Lu que sabia reconocer un reto hizo una pausa para tomar aire y calcular lo que haría a continuación mientras sostenía la mirada en el espejo, fue mientras tomaba aire que entendió lo que estaba pasando: de alguna manera Spotify la había llevado a Closer de NIN y claro el mood de Lu la tenía tarareando esa canción tal como las otras, lo que no había tenido en cuenta Lu es la traición proveniente de la cancelación de ruido que no la había dejado darse cuenta que el tarareo superaba el volumen de goce personal y no sabía desde hace cuántas canciones estaba brindando un desafinado concierto a quién le devolvía una sonrisa en el espejo mientras de manera automáticamente perversa la canción en sus oídos se coló a sus labios con un: I Wanna Fuck You like an Animal y aunque Lu se quería morir y sentía como sus mejillas y orejas cambiaban a un color rojo afortunadamente escondido por la lampara roja que estaba sobre su cabeza, solo pudo sonreír cuando a través del espejo su compañía claramente sabía la siguiente frase de la canción y la parfraseaba para que Lu la leyera en sus labios mientras sonreía de manera tal que sin mirar su pulsera Lu supo que sus pulsaciones pasaron de zona 2 a zona 4 en menos de 5 segundos, Lu que hacía duelo de miradas con su perro durante las pausas activas no iba a flaquear primero y se animó a decir la siguiente frase de la canción mientras sonreía al espejo como si no creyese que la realidad le estuviera regalando ese momento que parecía sacado de una comedia romántica post-adolescente y como en toda escena de comedia romántica el momento se rompió cuando de manera no ceremoniosa alguien descargó una máquina haciendo eco en todo el piso y la mirada cómplice que llegaba a Lu a través del espejo se desvaneció tras un par de parpadeos y una sonrisa de incredulidad que tomó su botella de agua y salió del salón grupal, Lu se quedó allí, mirando en el espejo cómo desaparecía esa figura que de lejos había admirado y mientras su pulso se calmaba y seguía la canción en su cabeza le cayó de golpe lo que había acabado de suceder y sintió esa misma pena que la había acompañado en su adolescencia cuando aún no se tenía la confianza para habitar este planeta y deseó a todos los dioses que se la tragara la tierra hacia lo más profundo y nunca más la dejara volver a salir.
Letters II
Siento que un hola es una buena forma de empezar, y sí te lo debería poner en minúscula porque como te dije un par de veces, más allá del significado de la palabra se ve más armoniosa si se escribe con la h minúscula y sé que en este momento recuerdas que suelo pensar en ese tipo de inoficiosas bobadas que igual te roban una sonrisa, y una vez puesta una sonrisa en tu cara bien puedo empezar a contarte cómo van las cosas desde este lado de la pantalla.
Recuerdas que no tuve crisis de los 20s ni de los 30s, pues así como la adolescencia creo que me llegaron tarde y ahora parece que estoy en la crisis de los 40s, peleo mucho con mi pelo, lo mantengo corto y voy más seguido a la peluquería, duré casi dos años con la misma peluquera la cual se fue y ahora mantengo en tentación constante de pasarme otra vez la máquina y dejar de pensar en lo que quiero hacerme, también porque cada vez que voy salgo sospechando que la nueva peluquera no sabe cortar el pelo o solo sabe un corte de pelo que justo no me cuadra y ya perdí el pelo largo que tenía de ventaja para casos de emergencia, pero no me animo a ir a otro lado, mañas que llaman.Volví a conseguir mascota, como era de esperarse me enamoré de esa cuadrúpeda criatura que me acompaña todos los días y algunas noches se anima a calentarme los pies, yo creo que si entiende la mayoría de lo que le dijo porque ha resultado ser un 10 de 10 como confidente, obvio le hablo de ti, probablemente si te ve te reconozca porque le he enseñado tu foto un par de veces, sabe que te gusta el café y que sufres de insomnio pero no crees que lo uno tenga que ver con lo otro y aunque no habla puede llegar a mirarte de manera tal que sabes te está juzgando, en los últimos tiempos me consume la idea de su mortalidad y es así como me fundo en la penumbra de no saber cómo lidiar con su futura ausencia, no te recomiendo estar cerca de mí durante esos momentos.
A pesar de tus advertencias y de muchas otras vi La Tumba de las Luciérnagas, aún no me recupero, no creo que lo haga y no creo que quiera hacerlo, para tu sorpresa lloré durante los últimos 10 minutos de la película, porque sí ahora soy gente que bien puede llorar durante una película sin sentirse culpable por ello maravillas que una buena terapia puede lograr pero no te asustes, aún te puedo dar la mano y protegerte mientras vemos películas de terror.
He vuelto a tener recaídas y me decanto por llenar mis múltiples vacíos emocionales, espirituales y por supuesto carnales con la facilidad de uno que otro acuerdo que se mueve entre one night stand (con derecho a repeticiones) y ser fuck buddies, la única mejora sustancial es que ahora les preparo un café filtrado de buena calidad en caso de que así lo deseen y para tu deleite también llego a preparar uno que otro omelette.
Aunque sé que no es algo para todos recomiendo la experiencia de criar un ser humano, se aprende mucho de uno mismo y del mundo, si se hace bien también se llega a cambiar un montón para bien o para mal dependiendo siempre de quién lo mire, sé que mientras lees esto levantas una ceja y sabes que en ante tus ojos solo lo hago para mal y no cometeré la desfachatez de defenderme o justificarme, que así de mucho he cambiado.
Sigo sumando achaques a mi existencia, como debes sospechar no caigo en la categoría de enfermedades crónicas comunes, estoy más allá de eso y al parecer me muevo en el 10% de esto, un 10% de aquello y un 10 de algo más, en un planeta con ocho mil millones de personas parece que sigo siendo un caso especial por un lado o por el otro y en pro de evitar dramas mejor me quedo con eso de que sigo siendo una persona menos del montón, sé que mi ego es de esas cosas que tanto te gustan.
Te he escrito más de lo que me atrevo a confesarte, pero sé que sabes que lo hago, sabes que se me olvida que no estás y me maldigo por eso, porque eso de maldecir no se me quita y escribirte tampoco, son de esas cosas que no cambian ni si quiera con el tiempo, así como el hecho de que decidas tomarte el tiempo de leer mis cartas solo para reírte un rato de mis atípicos dramas.
Quisiera decirte que estoy bien, pero solo hay días buenos y días no tan buenos, días en los que no estás y a tu recuerdo se le olvida que no debería aparecerse dentro de una que otra canción, quisiera decirte esas cosas que me hiciste prometer que no te diría y por eso termino escribiéndolas dejándolas en otros cuerpos que solo sirven para apagar por momentos mis deseos de romper esas promesas que hice solo por tu paz mental por encima de la mía.
Cierro esta carta como siempre deseándote lo mejor y pon a continuación un par de frases cursis que salen en los piolines de las tías que sirvan para elevar tu ánimo.
Padecimiento
Algunas veces me pregunto cómo hace la gente joven para entretenerse y maravillarse unos con otros, no es una pregunta nueva porque incluso cuando yo era gente joven la hacía porque en ese entonces tampoco se me daba bien eso de estar con gente joven, yo por supuesto me maravillaba maravillo por cualquier cosa porque soy más fácil que la tabla del dos y con un par de conversaciones de todo y nada me entretengo, recuerdo por ejemplo de la mano de una buena compañía sentarme a ver pasar gente e inventar conversaciones que estaban teniendo las personas alrededor, no es para todos, creánme hay gente que no tiene el don, dedíquense a otra cosa, ¿Eso se hace hoy en día o se resume como un buen rato compartir el mismo tiempo espacio viendo cada uno lo que el algoritmo le suelta y mostrarlo a la otra persona?
También recuerdo cuando estaba recién llegada a la ciudad y una invitación fue dar una vuelta en bus (después de hora pico, pero antes de que fuese peligros) por una ruta que pasaba por sitios de interés, el plan incluía papitas de paquete, gaseosa y muchas historias a cargo de mi convidante, cosas simples para las que no pensaba mucho si se subía alguien a despojarnos de nuestras pertenencias, los dioses nos libraran de ser despojados de nuestro Nokia 1100, solo me importaba mi compañía, el dejarme entretener y conocer la ciudad de los ojos de alguien que podría gustarme.
He pasado noches desde una montaña viendo atardecer y seguir la conversación derecho hasta el amanecer, ha sido con licor y sin licor, con sexo y sin él, en área urbana y en área rural, compartiendo anécdotas, reflexiones, lecciones aprendidas y hasta silencios cómodos porque como siempre el escenario es lo de menos cuando se tiene una buena compañía.
No sé si cuando yo era gente joven la gente adulta pensaba que nosotros nos estábamos encasillando en actividades superfluas donde no nos llegábamos a conocer porque las actividades para compartir con amigos incluían cine y rumba y en esos escenarios no es que se den conversaciones, no seré yo quien les diga que nos dedicábamos a los one night stands y ahí tampoco se llegaba a conversar o conocer a la contraparte (al menos no de la manera "profunda" que ellos esperaban), así que probablemente como adulto (gente de 40+) encontraré que los jóvenes no aprovechan su tiempo en conocerse mejor, pero la verdad es que esas brechas culturales hacen que no entendamos a los jóvenes así como tampoco nos entendieron a nosotros, por eso me siento rara cuando la gente joven se encuentra a gusta pasando tiempo conmigo.
Crecemos creyendo que ser joven es ser inmaduro, inexperto, falto de seriedad y otras cuantas cosas, pero es algo que se puede discutir, en especial cuando fuimos jóvenes y conocimos otros "jóvenes" que tuvieron que madurar a punta de golpes de la vida (mallugados si los comparamos con frutas) y a medida que vamos llegando a la adultez entendemos que la madurez no es dejar de ver Dragon Ball y tiene más que ver con aprender a decir que no y entendemos las diferentes relaciones que puede uno tener en la vida y cómo estás no necesariamente se marcan por un rango de edad.
Aún no llego a la edad en la que me domina la necesidad de entablar una conversación con un desconocido mientras hago fila y me pregunto si es algo de la edad o si dependerá de si uno está pensionado o no, así que cuando llegue el momento pensaré por qué la gente en sus 40's no usaba las filas para socializar y hacer amigos, probablemente para esa época ya los jóvenes estarán aislados a través de sus lentes de proyección holográfica y los que hoy tienen sus 20s llegarán a los 40s preguntándose cómo hacen ellos para conocer gente y no sabrán por qué simplemente no se envían reels para comunicarse.