Y: voy a cometer la osadía de creer que es mucho ya que debió costarte aún más marcar mi número.
X: pensé que no contestarías, que tendrías mi número bloqueado.
Y: ¿Por qué haría eso? Quien decidió dejar de hablarme fuiste tú, puede que no lo parezca, pero sé respetar las decisiones de los demás sin recurrir a eventos dramáticos como bloquear contactos de gente que ha sido importante en mi vida.
X: se te notó demasiado la indirecta.
Y: solo no quiero herir sensibilidades, me interesa más saber el por qué quieres verme de nuevo, me genera mucha curiosidad la razón por la que decides llamarme una noche cualquiera para "saludarme" cuando nunca fuimos el tipo de personas que hacen eso.
X: ¿puedes conformarte con un te extraño?
Y: puedo, pero no quiero.
X: muy maduro de tu parte.
Y: la madurez nunca ha sido mi fuerte y los hechos han demostrado que tampoco el tuyo, contesté tu llamada porque te he prometido hacerlo, así que merezco la cortesía mínima de saber en qué puedo ayudarte, porque sabemos que por eso recibí tu llamada.
X: ¿es demasiado pedir el que sepas que te extraño de maneras en las que no te imaginas? Que tan solo con marcar tu número he puesto en riesgo muchas más cosas que mi salud mental y por eso me he pasado meses mirando tu número y pensar que lo mejor que podría pasar es que hubieses bloqueado mi número, que simplemente no contestaras o contestarme para mandarme al carajo, pero tú y solo tú tienes esa especial manera de complicar mi existencia contestando mi llamada y preguntarme si estoy bien y que eso justamente hace que te extrañe aún más.
Y: siento que este encuentro para ti parece sacado directamente de la época de prohibición donde nadie puede saber que nos encontramos para compartir un trago y sigo sin saber lo que quieres de mi.
X: puedes verlo de esa manera, y voy a inflar tu ego para decirte algo que ya sabes, pero te va a encantar mucho el escucharlo directamente de mí, te extraño cuando leo un libro que toca alguno de los temas que hicieron parte de esas conversaciones que se extendían hasta la madrugada y no llegaban a ninguna parte, pero en las que hablamos de todo, te extraño cuando sale una nueva canción de algún artista que te gusta o de algún artista que me gusta porque quiero compartirla contigo y sé que la escucharías hasta el cansancio solo para hablar de ella conmigo, extraño que supieras que noticias del día a día compartirme porque era algo de "cultura general" que necesitaba saber, extraño la manera que tenías de mejorar mis días y hacerme sentir mejor en mi propia humanidad con tus comentarios (absurdos) no convencionales, sin hacerme sentir como una persona rota utilizando la gastada frase: "todo va a estar bien", irónicamente y a pesar de molestarte por ser fun size extraño tus malditos abrazos porque en ellos siempre he encontrado tranquilidad y a la vez la fortaleza suficiente para derrumbarme y llorar, extraño tanto de ti que como siempre contigo me faltan palabras.
Y: no quiero darte malas noticias, pero por lo que dices no me extrañas a mí, extrañas quien eras cuando estabas conmigo, y ten cuidado no queremos que los demás sepan el énfasis que haces en ”malditos abrazos” van a pensar que te sigo importando, y por mi ego no te preocupes no me estás diciendo algo que ya no sepa, de hecho hace tiempo estuve leyendo un artículo sobre algo llamado soledad epistémica, que en resumen es solo una invitación para que encuentres personas que compartan ese tipo de conexión contigo, en tu caso una conexión que sea bien vista y no alguien como yo que al parecer tengo las habilidades incorrectas para ser esa conexión en tu vida.
X: no sabes como odio el hecho de extrañar cuando dices: "estuve leyendo" Y claro justo tenías una explicación para que mi forma de extrañarte quedara reducida a algo que ya la ciencia nombró.
Y: no la agarres contra mí por seguir siendo quien soy, en este momento por ejemplo soy esa persona que se dedica a escucharte porque hace un tiempo decidiste que no tengo derecho a más, desafortunadamente no puedo hacer más por ti a menos que me lo pidas.
X: lo sé y lo siento.
Y: no deberías, no después del tiempo que ha pasado.
X: lo sé y no sé qué hacer con eso.
Y: Sí sabes, pero no quieres asumir las consecuencias, me equivoqué al pensar que ya habías llegado a esa parte de la adultez.
X: tu fe en mí sigue siendo mayor a la que yo me tengo, eso es algo que me sigue doliendo, la combinación de saber que crees en mí y mi frustración al saber que probablemente te voy a decepcionar otra vez.
Y: decepcionarme por las cosas que no puedo controlar hace mucho dejó de ser mi problema, te tengo fe porque quiero que estés bien, porque necesito pensar que las promesas que me obligaste a hacer y me obligo a cumplir hacen parte de tu bienestar.
X: cada vez que me dices eso me siento peor, siento que me sigue faltando algo para ser feliz y siento que es mi culpa.
Y: ¿Ya estás cayendo en la trampa de obligarte a ser feliz?
X: yo, no sé que decirte y ya te robé demasiado tiempo, ¿Puedo abrazarte otra vez?
Y: puedes abrazarme todo lo que quieras, así sienta que soy como tú amante y estamos haciendo algo moralmente cuestionable.
X: gracias por el café.
Y: gracias por el drama.