Finalizando como usuario

Hace mucho tiempo en una galaxia muy lejana yo no sabía instalar window$ ni mucho menos linux, ni que decir de utilizar un computador.

Mis primeras experiencias fueron en computadores de pantalla negra con letra naranja, recuerdo vagamente un procesador de texto y una hoja de cálculo, recuerdo en clase de sistemas iniciar el computador con un disket y cómo fui el objetivo militar de la profesora por guardar un archivo en la unidad de red compartida F:.

Recuerdo que terminé la tecnología volviéndome visitante (qué visitante, residente) de la sala de sistemas en la Universidad del Valle Sede Tuluá, todos los días, hasta que inicie la práctica y entonces supe lo que era tener en un PC para mi solita, ya tenía que dejar de buscar por todas partes los accesos directos que me llevarían a encontrar el internet explorer (Todos, absolutamente todos tenemos un pasado con cosas horribles, la diferencia es que yo las reconozco) , la consola, Borland C++, office 95/97, forms developer 6 y sqlplus, eso era todo lo que yo necesitaba en un computador y en el trabajo podía tener accesos directos en el escritorio que me evitarían buscar por el menú cada vez que aparecía una hermosa pantalla azul.

Pero las necesidades evolucionan, como suele pasar con la búsqueda de placer comodidad en el ser humano, después de unos días en el trabajo me dí cuenta que necesitaba un editor de texto mejor que el notepad, también un editor/visor de imágenes que fuera más allá del window$ explorer  y paint brush, conocí Netscape Navigator (inserte un suspiro nostálgico acá), los disquetes hacían obligatorio el winzip para llevar las cosas del trabajo a la universidad, así que la lista de accesos directos en el escritorio fue creciendo y la lista de cosas para instalar después de un 'accidental formateo'.

En ese entonces reinstalar el sistema operativo era cosa de un sábado en la mañana (win 95-98 cuando se tenían los drivers) porque no se necesitaba mucho para personalizar su entorno de trabajo, así que después de unos meses en el trabajo yo ya era experta en win 95 - 98, conectar y jumpear como esclavo/maestro cualquier dispositivo IDE, claro que para poder instalar necesitaba un CD con los instaladores del sistema operativo y otro con las aplicaciones que necesitaba y para hacer esto qué necesito: pues un software para quemar mi querido nubecino, así que la lista de aplicaciones crece y crece.

Han pasado muchos años, mi última opción es reinstalar (he pasado muchas horas limpiando virus, eliminando temporales, ajustando configuración de rendimiento), hace unos meses gaste muchas de mis horas de vida tratando de solucionar un problema de latencia que convertía la música en un chrrrrrriii cada X segundos, descargué una docena de aplicaciones, una docena más de drivers y nada funcionó, sólo me quedó reinstalar.

Reinstalé, no morí, tampoco maté a nadie en el proceso, como usuario final ya sé las aplicaciones que necesito y hace rato que estoy caZada con algunas de ellas, pero hay aplicaciones que uno instala de las cuales sólo se acuerda cuando la va utilizar y no la encuentra, así qué inicia la búsqueda en internet, yo agredezco a los dioses ser un poquito más de un usuario final y rebuscar en internet para encontrar lo que necesito y en el peor que los casos una aplicación que haga lo mismo (y porqué no que haga más y mejor).

Creo que ya tengo mi computador con lo qué regularmente utilizo, pero entonces me pongo a pensar en lo que tiene que hacer una persona que es sólo usuario final, esa que sigue lo que le sugiere un asesor de ventas y se lleva un clon llenó de software pirata  qué no sabe para qué sirve, que termina siendo subutilizado con un internet explorer para chatiar en el face y escuchar música asqueroso reggaetton,  usuarios que deberán piratear pagar por un photoshop del cual las funciones más avanzadas que utilizan son las mismas que tiene el paint.

Yo procuro no instalar más de lo que utilizo (por la pereza que me da instalar miles de vainas cuando por esas cosas de la vida termine formateando) y le saco el cuerpo a esa labor (por más que quiera a mis tías y primitos) creo que me estoy convirtiendo en un usuario final y de no ser porque mi computador es mi electrodoméstico favorito (y no se lo presto ni a mi heredera universal)  y me gusta tener mis aparatejos funcionando bien y en este caso yo creo que lo hago mejor que un técnico especializado (que yo sea ingeniero de sistemas y que aparte me gusten los sistemas y probar cosas nuevas no tiene nada que ver)  que terminará ofreciéndome cientos de videos de reggaetton y querrá ser mi amigo en facebook.

Es probable que los médicos no puedan quieran  hacerse su propia apendiceptomía (o ponerse sus propios implante de silicona) y terminen siendo pacientes, a pesar de saber que ellos harían el mejor trabajo del mundo, yo por ahora y a pesar de mi pereza y en el peor de los casos termino reinstalando (y como soy valiente reinstalo hasta el linux), probando aplicaciones, buscando nuevas versiones de los drivers y me pregunto: ¿qué se sentirá ser un inocente usuario final?.

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2 Comments

  1. Anonymous7:28 PM

    ...una vez perdida la inocencia, nunca más se recupera. Una vez convertida en una ingeniero de sistemas, y además conocedora del bajo mundo de windows y del linux de bajo nivel, nunca más podrás volver a ver el mundo como un usuario final...

    ;-)

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  2. Sirius3j
    Después de cualquier primera vez uno nunca vuelve a ser el mismo.

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