Dejo que esto pase de vez en cuando.

Mi Metro no cuadrado


La tv arruinó nuestras vidas y quien no quería salvar vidas quería tener una oficina con un escritorio amplio, vista al infinito, un par de muebles para la visita, un perchero para poner el abrigo y una hermosa secretaria, cuando eso no se utilizaban los apuestos secretarios.



Mi metro, en el que paso 10 - 11 horas diarias no es cuadrado, es rectangular, creo que mide un poco más de un metro de ancho y unos 60 cms de ancho.

Mi silla se diferencia de las otras del pasillo porque no tiene brazos, eso se debe a que soy enana y me doy el lujo de utilizar el portateclado de repisa para mis cuadernos y hojas adicionales en las que garabateo cuando la inspiración se va, también hago uso del descansa pies y puedo meter la silla debajo del escritorio.

La modernidad nos ha llevado a tener un monitor que estorba menos, una cpu que no suena como licuadora,  dejar espacio para el tarro del agua, un tarro de metal con los lapiceros, el teléfono al que da igual ponerlo en la base ya que es Ip pero algunos seres me ven como un ente anarquista sólo porque no siempre lo pongo en la base.

Unas fotos de #littleSaltamontes a la derecha para alegrar la limitada vista y un par de sexys nenas a la izquierda sobre la cpu para que permanezcan calientes.

No sé que tan bueno o malo sea el no tener barreras físicas entre cada puesto, eso de medio ojear y poder ver que el otro hace no siempre es tan bueno, aunque está claro que este metro cuadrado no está diseñado para cosas porno. 

Uno termina por encariñarse con este espacio, así no sea el escritorio de madera que soñé y la secretaría la tenga que compartir con más de 200 personas.


Este post hace parte de la colección de @axphile en  Mi Metro Cuadrado.