Dejo que esto pase de vez en cuando.

la lección del fin de semana

este fin de semana me la pase con la pequeña saltamontes (olvidándome de cosas triviales como la universidad, el wii o el televisor) y como anda con ganas de pararse sola al verla intentarlo una y otra vez y ver que el topogigo le pesa mucho (aún) comprendí algo que espero poder recordar a lo largo de mi existencia como madre:

"mi misión no es evitar que la pequeña saltamontes caiga, sino estar allí para enseñarle a levantarse"

no se si lo leí en alguna parte pero este fin de semana al ver como intentaba hacer solitos y al caerse me miraba esperando un "pobrecita" pero en cambio recibía un "braavoo!, otra vez", cambiando la cara de posible dolor por una sonrisa, un aplauso y un nuevo intento; este es uno de esos pequeños momento que llenan la vida de grandes satisfacciones.